LA NARRATIVA ARGENTINA DE LOS ´80 A LOS ´90
     
 
LA PECERA 11 | de Remo Bodei | Ensayos | Especial de Traducción: Gotfried Benn | LA NARRATIVA ARGENTINA DE LOS ´80 A LOS ´90
 
LA NARRATIVA ARGENTINA DE LOS ´80 A LOS ´90
   
 
por Carlos Gazzera
I

Los años 1980 pueden pensarse desde la narrativa argentina, como los años de la “restauración polémica”. Simultáneamente, pero con diferente visibilidad, Liliana Heker y Julio Cortázar polemizaron sobre las “alambradas culturales”, el valor de los escritores que se quedaron y el valor de los que se fueron. Un poco más adelante, pero con otra visibilidad, la discusión se volvió sobre dos novelas que hablaban de lo mismo: los años de la dictadura y la raíz histórica de su mal. Una de ellas vendió millones la otra, apenas unos pocos ejemplares entre amigos e iniciados. Los tiempos no parecían haber cambiado tanto. Se seguía con esquemas bien dicotómicos, donde cualquier aporía partía al mundo en dos. Flores robadas en los jardines de Quilmes de Jorge Asís se enfrentaba a Respiración artificial de Ricardo Piglia. Se estaba con uno o se estaba con el otro.

A estas polémicas se sumarían, aún en el período de la dictadura, la de Ramón Alcalde y Néstor Perlongher en la revista Sitio, en torno a la cuestión de la Guerra de Malvinas. Polémicas que iban de la literatura a la política y de la política a la literatura. El campo aún era decididamente confuso y detrás de cada una de estas discusiones existían posturas estéticas que aspiraban a la legitimación de un escritor “faro”. Sin embargo, ese centro/faro existía, estaba allí, seguía dividiendo a los escritores sobre cómo leerlo, sobre cómo acomodarse a sus declaraciones tan ambiguas, tan variable. Ese centro canónico encarnado en la figura de Borges ordenaba el mundo de la narrativa argentina y si había que posicionarse en el “campo” nadie podía no considerar ese punto crucial de la literatura argentina contemporánea.

La “restauración polémica” en el campo de la narrativa argentina vive su etapa de esplendor con el regreso de la democracia. La polémica entre los que se “quedaron” y los que se “fueron”, el exilio interior y el exilio propiamente dicho, el silencio de los de adentro y el compromiso de las denuncias en el exterior, avivaron una polémica que lejos de acallarse se prolongó en el tiempo y aún hoy emerge en algunos reportajes, en algunas efemérides, en algunos actos de “memoria”. Esta polémica se intensificó con el “Coloquio de Maryland” organizado por Saúl Sosnowski y en el que se enfrentaron como representantes de los intelectuales que “se fueron” Osvaldo Bayer y, por los intelectuales que “se quedaron”, Luis Gregorich .

Esta “restauración polémica”, que de alguna manera ocupa el centro en el primer lustro de la década del 1980, puede leerse hoy no como el inicio de una nueva época en la narrativa argentina sino como el cierre “tardío” de los años ’70. En estas polémicas perdura el tono de la confrontación ideológica como lo más importante. Hablar de política es casi lo mismo que hablar de literatura y hablar de literatura es equiparable a hablar de política. Es que aún la polémica se vive en el campo de los intelectuales que sobrevivieron al horror de la dictadura como una forma de continuar aquello que quedó trunco. De allí que esas polémicas tengan una clara intención de “restaurar” el escenario abandonado por la irrupción de las armas en 1976. Entonces, no sorprende que los agentes que intervienen por ese entonces casi los mismos que ocupaban la escena a mediados de los ’70, salvo, claro, aquellos que fueron desaparecidos, borrados por el régimen.

La polémica, entonces, se vive como continuación de aquellos años dorados de los ’70 pero que ya no volverán. Todo el esquema de referencia está en esos años, en lo que se discutía, en lo que se valoraba o rechazaba, en lo que se pensaba o escribía. Sin embargo, ese esquema comenzaría a cambiar. Los factores que intervienen son múltiples y complejos para describir en su totalidad aquí. Pero señalaríamos como decisivos: 1) la emergencia de una nueva generación de intelectuales escritores; 2) la re-estructuración de las instituciones; 3) la re-estructuración de algunas de las patas de la industria cultural. Un análisis muy rápido, dará una idea de la complejidad de estas relaciones.

...

(Lealo completo en la versión en papel)