Especial de Traducción: Gotfried Benn
     
 
LA PECERA 11 | de Remo Bodei | Ensayos | Especial de Traducción: Gotfried Benn | LA NARRATIVA ARGENTINA DE LOS ´80 A LOS ´90
 
Especial de Traducción: Gotfried Benn
   
 
TRADUCIR LO INTRADUCIBLE
GOTTFRIED BENN
Las Obras Completas de Gottfried Benn se publicarán, con traducción de José Luis Reina Palazón, en Calima Ediciones, Madrid-Palma de Mallorca, editorial con un extraordinario programa de poesía moderna, donde ya se ha publicado la Obra poética completa de Else Lasker-Schüler, una Antología de la Poesía Belga Actual, Antologías del flamenco Stefan Hertman, de la alemana Elisabeth Borchers, libros de Paolo Ruffilli, Anton van Wilderode, etc
A continuación, Reina Palazón, poeta y traductor de la Poesía Completa de Celan (Trotta), nos ofrece, como adelanto exclusivo para La Pecera, una breve introducción con una antología de los poemas de Benn.

PRESENTACIÓN

Consideraba Benn, como tantos otros poetas y no poetas, que la poesía es intraducible. Sin duda. Toda palabra es intraducible. Y toda idea de un hombre a otro también, distintas son sin duda sus vivencias. En un poeta que partiendo de Nietzsche declaraba la forma como la única trascendencia, tras la destrucción de todos los valores trascendentales de Occidente por la razón instrumental, alentadora del progreso científico y económico, tres decenios antes del abismo de Auschwitz, que vendría a confirmar la barbarie presentida, la forma, el arte, la expresividad artística, es el último refugio en ese nihilismo existencial que le es imprescindible como fondo, como toma de conciencia y “reconocimiento de la situación” (la divisa de Benn: erkenne die Lage) pues si no el arte, la expresión humana que garantiza la diferencia específica del hombre, su voz desalienante, es puro entretenimiento o instrucción. El arte es la realidad de los dioses, dice en uno de los fragmentos del tomo octavo de sus obras. El arte es aurora boreal, en otro. ¿Se puede recrear una aurora boreal? La traducción es la aurora austral (que existe objetivamente y nadie la menciona) de cualquier texto, de cualquier idea de cualquier forma. También resplandece el sur. El error de Benn como de tantos otros, poetas y no poetas, es creer que la traducción copia al primer texto. Que la luz del norte es sólo la intensa, que la aurora del sur es pura sombra. Que la forma original tan sólo es única. Que no es luz cada forma que sepa surgir como aurora. Que las sombras incluso no son luminosas.
Creyendo todo lo que él no cree respecto a la traducción, y estando de acuerdo con él respecto al necesario fondo del nihilismo, me he atrevido a traducir nada menos que su obra completa: dos tomos de poesía y seis de prosa, a partir de la edición crítica de su obra, Sämtliche Werke Stuttgarter Ausgabe. Se publicará en Calima Ediciones, Madrid-Palma de Mallorca, editorial con un extraordinario programa de poesía moderna, donde ya he publicado la Obra poética completa de Else Lasker-Schüler, una Antología de la Poesía Belga Actual, Antologías del flamenco Stefan Hertman, de la alemana Elisabeth Borchers, libros de Paolo Ruffilli, Anton van Wilderode, mis propios poemas en Cuerpo Inseguro etc. La amistad en poesía con Osvaldo Picardo me lleva a facilitar un adelanto de la publicación de Benn que será en breve. La gran simpatía y difusión de que goza La Pecera en España y Sudamérica me hace además aprovechar la ocasión, para que llegue a todos los interesados el preludio de este acontecimiento. Lo es.
Gottfried Benn ha conformado la mejor poesía alemana contemporánea y es el más actual de sus compañeros expresionistas y de sus grandes coetáneos, Hofmannsthal, Rilke, George, Brecht. La poesía alemana posterior, las obras de Günter Eich, Günter Gras, Günter Kunert, Enzensberger, Peter Rühmkorf, Harald Hartung, Jürgen Theobaldy y un largo etcétera rebosan de tonos, temas, formas, ideas y visiones de la realidad cuyo origen es Benn. Este médico nacido en una pequeña aldea, Mansfeld, del noroeste de la Marca de Brandenburg el 2 de Mayo de 1886, cambió radicalmente en 1912, con su primer libro Morgue, el panorama de la poesía alemana para todos los años venideros y puede decirse, con toda objetividad, hasta la obra de los continuadores citados y de las últimas hornadas, es decir hasta hoy. No hay más que leer los libros de Durs Grünbein, que traduje para la editorial La Poesía, Señor Hidalgo, Barcelona, especialmente el de temática y título tan benniano: Lección de la base del cráneo. En Morgue la provocación producida por una estética de lo feo, lo macabro, la denominación tajante de cosas y situaciones, la yuxtaposición y collage en la expresión de la realidad, escandalizaron las ideas sobre la poesía, la ciencia y el progreso burguesas, por no decir nada de las ideas morales. Un aluvión de cartas de protesta invadió la redacción de los periódicos que se atrevieron a publicar algunos de los poemas. Esa destrucción intelectual del mundo aparentemente armónico de la vida burguesa, en vísperas de la guerra mundial, que con su gigantesco aparato de muerte ponía en movimiento el horror que alcanzaría la total deshumanización en Auschwitz, daría razón a la crítica radical de Benn, que preludiaba, no sólo en sus poemas sino también en sus textos teóricos, a la Escuela de Frankfurt y fundamentaba así su actualidad. Ese procedimiento, que él llamaba “demolición de la realidad”, continuó en sus siguientes libros, también bajo la influencia de la gran poetisa, su amante, Elsa Lasker-Schüler, que lo adoraba, como puede verse en los poemas que le dedicó – “cada verso suyo es un zarpazo de tigre”. También en sus textos de “prosa autónoma”, en el que el yo y el mundo, lenguaje y realidad, se hienden y distancian, continúa ese desmoronamiento de la realidad, que va de par con una regresión del yo a un estrato interior de imágenes míticas, arcaicas y visiones dionisíacas. En el oratorio Lo perpetuo, que escribió para el compositor Paul Hindemith, se explaya esa visión del incesante retorno de la creación con su proceso de destrucción y renovación.
Tras su expulsión de la Academia de las Artes y las Letras y la prohibición de publicación por parte de los nazis, en 1938, cuyo advenimiento sin embargo había saludado, al igual que Heidegger, como el alba nueva que limpiaría la decadencia occidental y nacional, comienza una nueva fase desde el aislamiento y la soledad, que en poemas como “Más sólo que en agosto nunca” o en prosas como “Doble vida”, refleja el dualismo entre arte y vida. Con los Poemas estáticos, publicados en 1948, en los que condensa su visión de la obra de arte como formas estáticas que resisten al tiempo y a los cambios históricos, protegiendo así contra el mundo, comenzó la gran influencia de Benn en la sociedad y poesía de la postguerra alemana y el afianzamiento de la expansión internacional. En esta concepción de la obra de arte, corroborada expresamente en una conferencia por T. S. Eliot, la forma tiene la significación fundamental, de que hemos hablado, en el campo de la creación del espíritu: “forma es el más alto contenido”, dice Benn. No sólo lo confirma en otros libros de poemas sino en nuevas “prosas absolutas” como Bodega Wolf, la Novela del Fenotipo y El Ptolomeo: ajuste de cuentas con la raza blanca, con la visión alemana desde el trasfondo de una historia sin sentido, un mundo poético creado en libre asociación como réplica al orden convencional y desconsolador de lo inmediato. Le fue concedido el máximo premio literario alemán, el Büchner-Preis, en 1951. Su obra, con prólogo y notas, se publica por primera vez completa en una lengua extranjera, como las obras de Trakl y Celan, que publiqué en Editorial Trotta. La acogida que tuvieron y siguen teniendo ambas (Trakl va por la cuarta, Celan por su quinta edición) me anima en cuanto a la recepción de la de Benn. Espero que no haya muchos de su opinión respecto a su traducibilidad. Ardua ha sido la labor, pero rica en fruición y conocimiento. La tendrán ustedes en vuestras manos, para alegría de muchos, como las flores a partir de las que tan bellos poemas compuso, antes del 50 aniversario de su muerte el 7 del 7 de 1956.

José Luis Reina Palazón
Marzo 2006 Frankfurt am Main
POEMAS DE GOTTFRIED BENN (fragmentos)
CICLO

La solitaria muela de una prostituta
que había muerto anónima,
llevaba un puente de oro.
Las restantes se habían largado
como en tácito convenio.
Aquella se la sacó el sepulturero,
la llevó al monte de piedad
y se fue a bailar.
Pues, decía,
sólo la tierra debe volver a la tierra.


REALIDAD

Una realidad no es necesaria,
sí, no existe siquiera cuando un hombre
del motivo original del aura y aria
a su existencia puede darle nombre.

No Olimpia o carne y lilas
pintó aquel, que una vez pintara,
su trance, canciones de filas,
lo que desde dentro lo irradiara.

Encadenado condujo la galera
en la panza del barco, aguas apenas vio,
gaviotas, estrellas – nada: su pena era
bajo vigilancia donde el sueño surgió.

En el espanto, su obra un fetiche fue
cuando padeció, surgió la piedad
cuando jugó fue la mesa de té,
mas para beber no había té en realidad.

(más poemas en la versión en papel)